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LIBER FRIDMAN

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Críticas a la obra de Liber Fridman

"...La pintura de Liber Fridman se inclina hacia un expresionismo de intención plana. Una emoción -purísima en su base, cristalina en su fuerza creadora, diáfana en su nivel generador de belleza- se resuelve sencillamente eficaz y va invadiendo la arquitectura plana del cuadro y proponiendo la armonía de donde emanará el instantáneo impacto de lo hermoso. Sin esquemas previos, ni cerebralismos, ni posturas, que tanto han perjudicado a la pintura actual, estas formas y colores se elevan claros y contundentes, imperturbables en su asombroso significado, coherentes en su sapiencia técnica y plenamente precisos en su deslumbramiento estético..."

Edgardo Pérez Luna - "El Comercio" - Lima, Perú - 24 de Junio 1962

"...Echan una mirada perseguida hacia un pasado pobremente comprendido y dan una nota arcaica que muchas veces parece tan antigua como la más antigua de las pinturas de las cavernas. Demuestran una sutil comprensión del colorido, generalmente sombríos colores terrosos, y a veces, de colores amarillentos y hasta brillantes, el manejo del plano pictórico es notable. Fridman generalmente insiste en una superficie plana que él moldea de cierta forma dándole, a veces, hasta dos dimensiones, logrando una experiencia visual reveladora."

Marlan Miller - "The Phoenix Gazzette" - Arizona, U.S.A. - 4 de Marzo 1964

"Son pocas las veces en la vida que uno tiene la oportunidad de conocer una nueva experiencia en arte. El inesperado descubrimiento de la pintura de Liber Fridman es uno de estos casos. Sus cuadros realizados con maestría son cautivantes, pertenecen con certeza a nuestros días y son realmente deliciosos."

John Davis Hatch Lennox - Massachusetts , U.S.A. - Diciembre, 1964

"Liber Fridman constituye una paradoja. Es un artista moderno, sumido en el pasado remoto. En la tierra de las tumbas encuentra los acres, los rojos quemados y los verdes que ha incorporado a su paleta. Lo que presenta al público es una ingeniosa combinación de pintura y collage con estilo muy personal...”

"Revista Life" - Marzo 1965

"...Fridman alcanza un exacerbado naturalismo al proponernos la presencia misma del objeto, lo cierto es que siendo artista, siendo un auténtico inventor, a todo lo ha transformado en excelentes composiciones, tan plásticas como pictóricas y, fundamentalmente, trascendentes."

Ernesto Ramallo – “La Prensa" - Buenos Aires, Argentina - 10 de Junio 1965

"...El trabajo de Fridman está lleno de magia y de arte al unir el pasado y el presente en una creación en la cual el mito nos permite disfrutar de su encanto."

Olle Granath "Dagens Nyheter" - Estocolmo, Suecia - 27 de Enero 1965

"...Fridman es más que pintor, es fundamentalmente un adorador metamorfoseado por su pasión en creador. Apasionado, impregnado de esas civilizaciones desaparecidas, vuelve a crear un universo que vive sobre el hilo de su fantasía y que pone en movimiento la magia de un tiempo que surge y se impone (ya que ésta es la fuerza del creador). Tenemos frente a nosotros, un arte que vive, vibra y respira."

Michel Serpin - Crítico de Arte de Radio Suecia - Sección Francesa - Octubre 1966

"...Los trabajos de Fridman son el fruto de una mente silenciosa e inquisitiva que busca la forma-imagen que brilla en los testimonios telúricos y que se traduce en una expresión de significado universal."

Vicente Caride - Miembro de la Sociedad Internacional de Críticos de Arte - Buenos Aires, Argentina, Junio 1967

"...Fridman, cuya pintura se alimenta en enigmáticas resonancias espirituales, originadas en los mitos indígenas, afronta su temática de misterio con un vocabulario cuyo acento, insisto, es expresionista o con mayor exactitud, neoexpresionista, ya que sus cursos provienen de una personal asimilación de las experiencias conceptuales y técnicas de las investigaciones plásticas más actuales. Lo antiguo y lo moderno, en suma, concurren en su obra para proporcionarle esa vibración inquietante en que reconocemos la no develada magia, intemporal, de nuestro continente."

Córdova Iturburu - Buenos Aires, Argentina - Abril 1969

"...Ellas han despertado mi interés por sus enfoques originales y por la singular personalidad artística que de tales realizaciones emana. Algo muy hondo y muy doloroso trasunta de esas composiciones de color desmayado o violento, de formas desgarradas, realizadas por usted con pigmentos recogidos en las tumbas y con telas y pajas necrosadas, que parecen hablarnos del presente en función del pasado con una marcada acentuación del Memento Mori. Tales, mis impresiones acerca de su obra que valoro".

Julio E. Payró - Buenos Aires, Argentina - 27 de Abril 1969

"...Como un herrero que tras un eslabón crea una cadena, Fridman a partir de estos elementos precolombinos hará una obra extraña y sugerente, apoyado en sus técnicas del collage. Su paleta maravillosa hará el resto del milagro, dando a la obra los matices necesarios. En sus cuadros, los demonios de las civilizaciones extinguidas están presentes en sus imágenes finas y aladas. Los espíritus no vienen del cielo, su más allá está en el fondo de la tierra. De allí brotan las imágenes en una sucesión alucinante. La vida surge de las tumbas en extrañas escenas que recuerdan a Chagall por su capacidad de ensoñación..."

Emilio Bobbio - "La Crónica" - Lima, Perú - 11 de Febrero 1971

"...Su arte une realmente las fantasías de un pasado remoto con la libre estructura del arte contemporáneo."

Louise Frost Buonassise - "The Christian - Science Monitor". - Boston, USA - 24 de mayo 1972

"...A ellos confiere Fridman la extraña misión de poetizar sus construcciones encantadas con un criterio contemporáneo, con la actitud de un pintor de este momento. Y consigue establecer una interacción cuyo interés desborda sus aparentes contextos plásticos, donde la suma de los tiempos distintos es, paradójicamente, su eliminación como tales y su acceso a una especie de activa intemporalidad."

Osiris Chierico - "Confirmado" - Buenos Aires, Argentina - Marzo 1972

"...Hoy el pintor Liber Fridman representa para norteamericanos y europeos lo que Cortázar, Borges, Scorza, Asturias y García Márquez representan en la revolución literaria. Es la latinoamericanidad impresa en la tela."

Dinah Rivas Pinheiro - "Panorama" - Curitiba, Brasil - Abril 1976

"...Es allí en esa auténtica y responsable toma de conciencia, en donde la simbiosis del arqueólogo, el antropólogo y el artista se ponen in profundis de acuerdo, que todo el manifiesto plasmado, toma vuelo de identidad, partiendo desde una entrañable estación para referirnos al final el encuentro de lo imaginario con lo tangible, lo vivo y lo muerto, lo irracional con lo que sobrepasa lo real. La obra nace sin un ismo que la clasifique y nos deja de golpe, capturados por sus espíritus."

Jorge Páez Vilaró - Maldonado, Uruguay - Marzo 1978

"...sus composiciones pobladas de resonancias telúricas que aluden a la mitología de un pueblo rico en tradiciones. Y surgen, en la galería de sus pinturas, escenas humanas tocadas por el sortilegio de la imaginación que se yergue en el árbol de la vida, en el canto de las ofrendas, en el vislumbre de pájaros transfigurados por la magia de una música secreta."

Romualdo Brughetti - "La Nación" - Buenos Aires, Argentina - 25 de Noviembre 1980

"...Fridman, al volver a recrear en sus obras todo ese acervo, se embandera y levanta por medio de sus pinturas e imágenes, el grito de rebelión de un verdadero artista que siente hondamente..."

Jorge Feinsilber - "Mercado de Arte" - Buenos Aires, Argentina - 31 de Octubre 1980

"... Al conjuro de estas imágenes Fridman nos otorga esa preciada libertad para que lo acompañemos en el vuelo de sus evocaciones en las que gracias a su tesón y fe, los antiguos duendes de la tierra americana recobran la vigencia que les pertenece. Algo parecido a lo que Shakespeare logró respecto de la suya en el "Sueño de una noche de Verano". Como es de suponer quedan de tal modo atrás los ismos y las variantes modales. La idea rectora de la que hablé al principio impone su verdad y todo queda orquestado a partir de ella, y como la idea es bien grande, grande también resulta el arte de Liber Fridman."

Rafael Squirru - Buenos Aires, Argentina - Octubre 1980

"...Con aquellos mundos de albores y crepúsculos, donde el amor y la muerte, la germinación y la guerra, la realidad y el mito estaban tan íntimamente unidos, Liber Fridman compuso una original saga pictórica. Cada leyenda de esta saga es un cuadro vibrante de colores muy trabajados y de luz enrarecida. Podemos leer estas obras literalmente y, aunque no ahondemos en su último sentido, nos quedará la visión de una imaginería extraña y atractiva. Si, por el contrario, intentamos clarificar los símbolos propuestos mediante el correspondiente salto semántico, alcanzaremos una comprensión más cabal de las mismas. Párrafo aparte merecen las técnicas que este artista emplea para expresar sortilegios, paseos de ánimas, eternidades que nos observan..."

María Scuderi - "Siete días" - Buenos Aires, Argentina - 4 de Noviembre 1980

"...Y éste es el lúcido candor que descubrimos tras la busca infatigable de Liber Fridman. Sospechábamos una riqueza oculta, ahora estamos ante la afloración de un tesoro visible. Para muchos de nosotros, pese a esta revelación, América sigue siendo un enigma, un misterio, pero creemos saber que ese misterio y ese enigma no conforman un obituario irrelevante; nos parece más bien, como el amor, como la muerte, como el hambre de eternidad que encierran, vívidos compañeros de la aventura humana."

Daniel Vera - Córdoba, Argentina - Marzo 1981

"...Una obra que cumple cabalmente con una de las funciones inherentes al arte, la religiosidad, con los grandes mitos y arquetipos subyacentes a cada paso de la aventura humana. Y si la pintura de Fridman, como él gusta afirmar, está hecha de la dúctil materia de los sueños, cabe preguntarse quién sueña a quién, quién enciende las lámparas del viaje, cuál constelación es el norte, qué duendes le susurran al oído el itinerario cierto y verdadero."

Patricia Rennella - Córdoba, Argentina - 2 de Agosto 1981

"Tenemos que estar enamorados de la eternidad para que nuestros trabajos sean por lo menos la sombra de ella". Esta frase del escultor croata, Iván Mestrovic, mi padre, se puede aplicar magistralmente a la persona y a la obra pictórica de Liber Fridman. Cada pasado tiene su mensaje. En su misterio se encierra la más profunda y velada verdad, verdad que habla de las experiencias esenciales de los seres humanos, desde el dolor a la soledad y la lucha; desde la fe y el amor a la esperanza. Por ello estas pulsaciones desconocen las diferencias raciales, las distancias telúricas, los días calendarios. Fridman, como pocos, supo apreciar sus entonaciones, pudo captar sus acordes, en lo estético-visual, pleno de colores y volúmenes. También descifró el sigiloso lenguaje silente de las almas de esos pueblos. Pero el expresar no se puede basar solamente en efímeros estados de ánimo y vivencias del yo, sino que debe ser una búsqueda afanosa, y al mismo tiempo serena, de los modos de existir. Debemos, hasta las últimas consecuencias, solidarizarnos, padecer las vivencias comunes de un grupo étnico y así llevarles a lo universal. En efecto, Liber Fridman sondeó el alma de los mundos arcaicos de un continente para que nosotros, espectadores de su obra, podamos familiarizarnos con ellos arrastrados por el latido, que viniendo de tiempos remotos, se ha fijado en sus telas para perdurar. Porque quien tiene la mirada fija en lo eterno, logra unir en una sola realidad las dimensiones del tiempo: el ayer y el porvenir en el hoy duradero. Con los óleos y las telas, Fridman teje la historia de innumerables destinos, todos distintos y todos iguales, como el pasto o las flores. La luz, regalo del sol, que desde estos cuadros nos envuelve con su perenne movimiento, es ajena a las iracundas locuras del hombre moderno; ella, esplendente, sabia e imperturbable, refleja un mundo íntimo y popular que por su riqueza y trascendencia, Liber Fridman optó por hacer suyo."

Maritza Mestrovic - Buenos Aires, Argentina - 25 de junio 1983

Laura del Castillo: "humo, el vuelo augural de los pájaros, las tierras y los pigmentos naturales, hallados junto a los tejidos y las herramientas antiguas. Restauración de santuarios, simbiosis del paganismo vernáculo y de las culturas de Europa: en Fridman la superposición permanente de esos elementos halla su común denominador en una sola sensación: la de la muerte".

Liber Fridman: "mi obra va al encuentro de la muerte, hacia su reino. Es un diálogo incesante con los muertos que vi o que imaginé y que adquirieron vida para mí, como si sus yertas manos tocasen las mías y sus apagadas pupilas se fijasen en la mirada de mis ojos".

Laura del Castillo - "La Prensa" - Buenos Aires, Argentina 12 de Junio 1983

"Una gran exposición se exhibe en el Museo de Arte Moderno, una vocación sincera preside la labor desarrollada con materiales que tienen la virtud del símbolo y el poder de sus correspondencias"...

"La Nación" Buenos Aires. Argentina. 7 de Septiembre 1985

"...En Salas Nacionales de Exposición, ha reunido unos 200 trabajos de diversas hechuras, de disímiles fuentes, en alucinante despliegue de ocres, revelando los insondables misterios, extraídos del polvo y del olvido. Y, sin embargo, eso no es todo Fridman. Porque todos los años renueva la entrega con esa fiesta de soles que conserva en sus pupilas de "vagabundo".

Eliseo Castiñeira de Dios. "La Razón" Buenos Aires. Argentina. Abril 1989

"... Sus propias imágenes, sus sueños y sus símbolos se enredaron con las de ese pueblo lejano, para unirse en nuevas pinturas".

Irene Ferrari. "La Prensa". Buenos Aires. Argentina. 3 de marzo 1991

"Es una especie de Atahualpa Yupanqui de la artes plásticas. Su espíritu ha respirado en las huellas de América y es allí donde sus raíces pictóricas se asientan..."

"La Gaceta". Tucumán. Argentina. Octubre 1991

"Quien recorre la muestra en la UNT encontrará en los trabajos que la integran múltiples propuestas, actitudes plásticas y estéticas, búsquedas y hallazgos con los cuales Fridman enuncia sus mensajes mágico-transparentes. Ora es el color llevado a su máxima intensidad expresiva y tonal por necesidad ineludible. Ora el lujo de la materia seleccionada, la exacta simplicidad de la forma o los elementos por los que transitan pequeños demonios, míticos pájaros, seres desconocidos o cuya memoria se perdió en el tiempo..."

Ramón Alberto Pérez. "La Gaceta". Tucumán. Argentina. 21 de Octubre 1991

 

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